Uno de los principales problemas planteados a la hora de
hacer una película de fantasia es crear ese mundo distinto, e irreal… a partir
del real.
Por ello, tenemos que empezar por el vestuario y maquillaje.
Una vez realizados los diseños, hubo que adaptarse al presupuesto y tiempo. La mayoría
de los trajes están cosidos a mano desde cero o transformando prendas que ya teníamos
anteriormente. Por otro lado, el maquillaje es esencial, debido a que la mayoría
de los personajes que aparecen no son humanos, y la única forma de caracterizar
a los actores como las criaturas que son dentro de nuestras posibilidades era
el maquillaje. En el caso del kénden, interpretado por alex, utilizamos unas
prótesis para las orejas de látex. Además le dimos efecto de suciedad a la
cara. En el caso de la bruja malvada y su esbirro, diseñamos unos tatuajes que
les pintamos en la cara.
Ancaria es un mundo
de fantasía de ambientación medieval, por lo que tuvimos que alejarnos de la
civilización moderna para poder grabar las escenas. Algunas están grabadas en
la dehesa de San Sebastian de los Reyes, aunque la mayoría se situan en los alrededores
de Guadalix de la Sierra, donde nos tuvimos que transportar en dos ocasiones.
Para llegar hasta allí, además del viaje en autobús hasta Guadalix, teníamos que
andar un montón hasta ciertos lugares, algunos a casi dos horas andando, y en
algunos casos hasta escalando, con todo el material de grabación a cuestas y
con los disfraces puestos. Además, cabe decir que el tiempo no nos acompañó en
absoluto, fueron muchos los días que tuvimos que dejar de grabar por que hacia
más frio del que podíamos soportar, o empezaba a llover, e incluso a nevar,
como fue el caso del último día de grabación, que teníamos que acabarlo todo sí
o sí, que nos vimos obligados a rodar algunas escenas mientras nevaba, hazaña
especialmente dura teniendo en cuenta que el vestuario es un tanto veraniego.
En definitiva, fue una auténtica aventura, y a pesar de todo lo que tuvimos que
sufrir, lo pasamos en grande, además, creo que las escenas y variedad de
paisajes que conseguimos hace que valiera la pena.